23.7.08

CXXIX

El talento invade aquello no hecho.
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CXXVIII

El balón es al jugador sus manos. Al equipo un abrazo de todas ellas.

9.5.08

CXXVII

El suelo, de los anónimos.
El cielo, de las estrellas.
Pero sin anónimos,
ni suelo
ni cielo
ni estrellas.

15.4.08

CXXVI

La derrota madruga más que la victoria y florece mucho antes de iniciado el partido. El miedo suele ser su primer brote.

14.4.08

CXXV

Cada vez que haya rebote deberías pensar que lo que corre riesgo de caer al suelo o en manos de otro es tu propia hija.

31.3.08

CXXIV

Cuida el balón pero cuídate de su influjo. Cuando sea tuyo serás el centro de atención. Cuando no lo sea fíjate bien de quién lo eres y qué puedes hacer sin él. El balón es el dinero del juego.

28.3.08

CXXIII

La alegría es la emoción más valiosa. Y la más efímera. Nunca dura lo suficiente como para verse harto. No se juega para alcanzarla, sino para reproducirla.

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27.3.08

CXXII

Todo jugador es único pero algunos lo fueron de verdad.

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22.3.08

CXXI

Evaluar a los jugadores como producto de técnica y física es como hacerlo con los hombres con ropa y sin ella.

CXX

Un líder es un tipo al que seguir sin darse cuenta.

CXIX

El verdadero valor de un jugador no lo establece la victoria, sino la memoria.

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CXVIII

Ataque y defensa precisan por igual la ambición de atacar.

CXVII

Cuando todo haya terminado
quédate unos segundos allí.
Porque muchas veces desearás
volver a estar donde ahora estás,
sentir lo que ahora sientes
y ser lo que ahora eres.

Quédate unos segundos allí,
mira a tu alrededor
y déjate ser el momento.

Porque ese momento ya no volverá
y la felicidad dura un instante.

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CXVI

Un equipo es un estado que rara vez se alcanza.

21.3.08

CXV

Dios creó a hombre y mujer.
El Baloncesto, a Magic y Bird.

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CXIV

Balón y aro son al juego genitales. De unos pocos depende su pasión pero de todos su goce.

20.3.08

CXIII

La suerte en el Baloncesto tan sólo cabe en la memoria del derrotado.

18.3.08

CXII

Pertenece nuestro juego a las diversiones que suspenden el sentido del humor.

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14.3.08

CXI

Hay dos tipos de tiradores. Los convencidos de que entre ellos y el aro hay demasiadas cosas y los que además juegan.

9.3.08

CX

El balón agrava la soledad de quien lo porta. Por eso los más generosos son los menos solitarios.

8.3.08

CIX

Peor que las lesiones, temerlas.

7.3.08

CVIII

Aquella mañana de invierno de 1891 James Naismith alumbró en el gimnasio un nuevo juego. Años después estrechaba la mano de quien había sido su pupilo en el equipo de Kansas. Se llamaba Phog Allen y le relevaba en el cargo. Allen prosiguió su carrera hasta que uno de sus muchachos, Adolph Rupp, asumió la dirección del equipo de Kentucky. De los muchos jugadores a su mando, uno de ellos, Pat Riley, continúa ejerciendo a día de hoy, adonde hemos llegado a través de tan sólo cuatro nombres.

Qué joven es nuestro juego.

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5.3.08

CVII

“No me veo como Abdul-Jabbar jugando hasta los 40”
(Michael Jordan, 1990)

El tiempo pasa demasiado deprisa como para creer que lo hará demasiado despacio.

CVI

Del equipo titular es responsable el entrenador. Del fondo del banquillo, el jugador.

22.11.07

CV

El niño imita a sus mayores y el jugador a sus mejores. Por eso la vida fracasa y el Baloncesto prospera.

CIV

El mejor jugador que el destino depare nunca lo será mal acompañado.

14.11.07

CIII

Las estadísticas son muy generosas. Reparten lecciones a unos y munición para todos.

8.11.07

CII

El peor riesgo del analista es acabar convencido de que las canastas son lo último que celebrar y sus autores lo primero que condenar.

1.11.07

CI

Nada explica mejor el éxito de un jugador que la suma de quienes desean su fracaso.

23.10.07

C

Una lejana noche del 62 un gigante hizo de sus rivales muñecos y del juego un juguete.

XCIX

Cuando el Baloncesto se vuelve previsible el juego deja de serlo.

22.10.07

XCVIII

En una de las miles de veces que los Globetrotters cumplían su intención de divertir a la gente que acudía a ver sus partidos, aquella vez sobre tierra y en una pequeña cancha al aire libre, la sonora risa de un muchacho durante toda la velada llamó la atención del equipo de Harlem. Las carcajadas del chico, de pie bajo una de las vetustas canastas junto a un anciano que parecía susurrarle, no se detenían ni siquiera cuando el juego estaba detenido. Al término y movido por una enorme curiosidad Meadowlark Lemon se acercó al joven y le preguntó: “Dime, ¿qué te causa tanta gracia?”. A lo que el chico respondió: “Soy ciego y no puedo veros, pero mi abuelo me va contando todo lo que hacéis y es maravilloso”. Conmovido Lemon corrió a contarlo a sus compañeros antes de que todos ellos firmaran el balón y le hicieran entrega del mismo al muchacho.

20.10.07

XCVII

El tapón es un mate defensivo.

XCVI

Para establecer el valor de un jugador importa menos el disgusto del equipo rival que el gusto del propio.

XCV

Conviene más pasar el balón a quien lo espera que a quien lo persigue.

18.10.07

XCIV

No se mide al ganador por la victoria, sino por las ganas de ganar.

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XCIII

Tirar es la más preciosa apuesta del juego. Pero quien no hace otra cosa lo tira todo por la borda.

XCII

Entierra al baloncesto de ayer el baloncesto de hoy, que a su vez será enterrado por el de mañana. Para que todo este absurdo resulte menos terrible lo mejor es no olvidar que quien entierra el pasado entierra el presente, que será pasado mañana, aunque ahora no lo sepa.

28.7.07

XCI

Para el entrenador de élite no hay cielo por encima del marcador.

13.3.07

XC

Para que un gran jugador cumpla su deseo de mejorar a los compañeros tan sólo precisa una cosa: compañeros capaces de mejorar.

LXXXIX

Si para cortejar al acierto sólo vale la rutina, no hay excusa para quien malgasta tiros libres.

27.1.07

LXXXVIII

Que la venganza se sirve en plato frío y no hace honor a quien la toma carece de valor en el Baloncesto, allá donde por la feliz posibilidad de reiterarse, la venganza de aquellos talentos que inicialmente se vieron despreciados se sirve en plato caliente para honor de quien la toma y regocijo de todos.

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19.1.07

LXXXVII

Anida en lo más hondo de cada jugador el lejano recuerdo de un momento decisivo, traumático, que vino a descubrir que entre él y el Baloncesto habría de alojarse en adelante un cuerpo extraño al que llamaban entrenador.

LXXXVI

Len Bias no murió a la hora que la historia indica. Horas antes de caer al suelo sus pasos, gestos y palabras, tenían ya lugar desde el cielo.

LXXXV

En el Baloncesto, como en la vida, la memoria ajena descarta mil aciertos por cada error cometido.

15.1.07

LXXXIV

A Julius Erving
En el inagotable cortejo a la canasta para obtener sus favores reside el sentido erótico del Baloncesto. Y sin embargo muy pocos alcanzan a interpretar un verdadero Baloncesto erótico, que tiene en la bandeja a su primera y más sencilla expresión. La bandeja es un delicado beso a la boca del aro que rara vez no es correspondido.

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10.1.07

LXXXIII

Elaborar el Baloncesto por necesidad es un arte que hace interesante a este juego. Sólo que algunos llaman Baloncesto elaborado al que, sencillamente, se juega sin aros por una desgraciada mezcla de entrenadores que se sienten demasiado capaces y jugadores realmente incapaces.

16.12.06

LXXXII

La versatilidad es un bien deseable salvo cuando sirve de pretexto para no destacar en nada.

LXXXI

Con el balón en los pies Maradona fue un genio. Con el micro, en cambio, la dolorosa prueba de una indigencia muy grande. Esta disparidad, resultado de una vida entregada a la actividad deportiva, se extiende a la inmensa mayoría de deportistas a los que algún imbécil decide ceder el micro o la pluma al más alto precio como si deporte y comunicación fueran la misma cosa, el mismo talento. Y la práctica de un deporte es a la comunicación lo que el guiso a la astronomía.

14.12.06

LXXX

Los jugadores más grandes cargaron en silencio la cruz de disculpar su tamaño.

LXXIX

Si en mitad de un examen no está permitido salir al baño, el cantante no puede interrumpir su pieza ni el actor abandonar la escena, al Baloncesto le sobran los tiempos muertos.

11.12.06

LXXVIII

El Baloncesto como deporte de equipo es un bonito principio que conviene vulnerar cuando a un jugador le está entrando todo.

LXXVII

La táctica es la civilización del juego. Pero escapar a ella no es de salvajes, sino de jugadores.

LXXVI

Corre siempre que puedas salvo que tu carrera no vaya a ningún sitio.

7.10.06

LXXV

Las faltas por error humanizan el juego. Por necesidad, lo envilecen.

23.7.06

LXXIV

El paso del tiempo encarece los recursos del cuerpo. Así el joven salta por instinto, el maduro por necesidad y el veterano por alegría.

22.7.06

LXXIII

La técnica es el lenguaje del talento.

LXXII

El sacrificio en solitario hace del jugador un erudito. En equipo, un sabio.

LXXI

Que de entre las muchas opciones disponibles Jordan eligiera a Collins doce años después de largarlo explica, primeramente, el irrefrenable deseo de expiar un profundo sentimiento de culpa.

16.7.06

LXX

Remontad la materia hasta su principio y obtendréis un átomo. Hacedlo con el Baloncesto y obtendréis un tiro, el más primordial acto que cometer ante la seductora soledad del aro.

LXIX

Cuando a muchos deportistas socorre un “no tengo palabras”, efectivamente no las tienen, a pesar de la emoción.

10.7.06

LXVIII

En el tiro la indecisión corteja al fallo como la cama al sueño.

7.7.06

LXVII

En 1900 la anatomía de un jugador de Baloncesto era la anatomía de un hombre cualquiera. En 1950 la diferencia entre un jugador NBA respecto al hombre medio universal aún podía resultar difícilmente apreciable. En 2000 esa diferencia aumentó lo suficiente como para que muy pocos jugadores pasaran ya desapercibidos entre la población. En 2050 la diferencia será tal que hará posible observar la fauna NBA como una subespecie de genética muy superior al común de la vida humana. Más allá en el tiempo el planeta mismo habrá quedado pequeño para ellos.

Y todavía se cree que la altura de los aros será eterna.

1.7.06

LXVI

De entre los peores vicios que genera la necesidad de ganar pocos igualan a la simulación de las faltas.

LXV

Involucra a todo espectador algún tipo de ánimo situado entre la apatía y la alerta. Pero en todo caso correrá el riesgo de alejarse en exceso del jugador. Y tendríamos que estar ahí abajo para comprobar lo difícil que resulta que las cosas, simplemente, salgan bien. O aun peor, al gusto nuestro.

30.6.06

LXIV

Cuando toque banquillo, que únicamente repose el cuerpo.

28.6.06

LXIII

El jugador empieza donde la indiferencia acaba. Hasta entonces tan sólo asoma un disfraz.

LXII

Tanto dolor infligió Shaquille O'Neal a marcadores y aros como sufrió de marcajes y tiros libres.

LXI

Que el control de la primera finta pertenezca al autor y el de la segunda al marcaje y entre una y otra no medie más que un pestañeo, es una preciosa demostración del asombroso misterio que en nuestro juego encierra la mímica.

LX

Recelo de la numerología como superstición. Pero descubrir un buen día que Jordan abandonó su extraño dorsal 45 en la velada número 23 me sigue despertando una fascinante sospecha.

20.6.06

LIX

Sonroja ver cómo Antoine Walker, en muchas de sus penetraciones a ciegas hacia una pintura repleta, abusa de arrojar el balón arriba a la búsqueda de la mano salvadora de Shaq. De ese vulgar modo cede la responsabilidad a otro en el peor momento y suplanta el favor del pase por una evasiva con que salir airoso del berenjenal en el que nadie más que él se ha metido.

Una de las muchas razones por las que siempre favorece contar con un compañero atlético es que hasta el mal pasador deja de parecerlo cuando propone un alley oop, la manera más cómoda y sencilla de disfrazar el pase grueso de una como precisa asistencia.

19.6.06

LVIII

En el Baloncesto del talento se vive y del oficio se sobrevive, salvo cuando la estatura acude en ayuda del inepto y disimula las vergüenzas del vago.


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LVII

El equipo perfecto apenas botaría el balón.

LVI

Cada vez que un jugador acude al tiro libre el Baloncesto se convierte, de repente, en un juego de mesa. Pero ojo, sólo para el apostante.

8.4.06

LV

El mejor base no es el que dirige, sino el que propone.

LIV

Todo jugador sale motivado de un acierto, pero debería hacerlo menos que de un fallo.

7.4.06

LIII

El mate es el tiro más corto que existe.

LII

Defender es molestar. Toda defensa no es si no un infinito repertorio de molestias y una sola agresión, que no es al hombre sino al balón. He aquí el arte de la defensa y su contrario, la falta de arte y la sobra de falta.

17.12.05

LI

Por la voluntad de ganar escribió el Baloncesto sus más épicos episodios. Por la de crear, los más hermosos.

L

Si algo hay que temer de la evolución es que alcance un punto donde la intervención de la fuerza separe definitivamente a la calidad de la victoria.

XLIX

Quien corre y hace correr, piensa y juega a la vez. Quien no lo hace nunca, solamente piensa. O eso parece.

XLVIII

No todo compromiso vence, pero nada vence sin él.

XLVII

Hay dos tipos de jugadores: los chiquillos y los hombres. Pero no por lo que está usted pensando. Sino porqu